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Ni PMS ni tampoco PMI. Wankel. Por Federico Kirbus.

Lo que siempre quisiste saber del rotativo Wankel que yo vi nacer.

En 1955 viajé a Europa para acompañar a Juan Manuel Fangio a las carreras como traductor e intérprete dentro del equipo Mercedes-Benz. Se sucedieron Mónaco, Spa, Le Mans, Monza y otras. Pero tuve tiempo también para ver y visitar otros objetos, entre ellos la fábrica NSU, no lejos de Stuttgart donde yo vivía.
Al recorrer las instalaciones, al igual que toda Alemania todavía parcialmente en ruinas, pasaba por una especie de cabaña ubicada en un patio de donde salía un ruido raro que no parecía de un motor a pistón con el consabido ruido intermitente del Punto Muerto Superior y Punto Muerto Inferior.
Recién tiempo después Anton von Döry me explicó que allí, en esa casucha de madera, estaban probando el motor Wankel, pero aún el primero donde giraba la carcasa (cilindro) y la trocoide quedaba inmóvil (sus siglas en alemán eran KKM o Kreiskolbenmotor y RKM por Rotationskolbenmotor).
El primero no lo conocen ni los ingenieros diplomados, qué digo, ni Einstein, pero en una maqueta trasparente que conservé pueden simularse los movimientos del uno y del otro.
Hablamos también en Buenos Aires de buscar un sitio apropiado para que la NSU intentara establecer algunos récords mundiales, con sus motos clásicas carenadas y con la reposera volante de Baumm. Las Salinas Grandes en Córdoba parecían predestinadas para este propósito, aunque al final la NSU lo hizo en los Salt Flats de Utah, que era más costoso pero prometía más publicidad.

Federico al volante de un NSU Spider Wankel en 1963 en el Autódromo con alumnos de su escuela de pilotos

Despiece de una maqueta para comprender el funcionamiento de un Wankel de cilindro rotativo y de pistón (trocoide) giratorio

La maqueta de plástico trasparente armada donde giran la carcasa y la trocoide por separado

Federico como traductor durante la presentación del Wankel en nuestro país. A la extr. der. Anton von Döry
Federico Kirbus

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