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MI vida llena de autos. Alfa Romeo. Por Miss Daisy. (Decimosexta entrega).

En treinta y un años, hemos disfrutado media docena de Alfa Romeos. En un momento o en otro, durante más o menos tiempo, de dos o de cuatro puertas, con o sin techo.

Pero nunca pasó mucho tiempo sin un Alfa Romeo en nuestro garage.

Nuestros Alfas salieron de la fábrica en Arese, entre 1958 y 1980.

Nuestros Alfas nunca tuvieron nada de Fiat con tracción delantera.

Todos han sido propulsados por el maravilloso motor de aluminio, de cuatro cilindros, con doble árbol de levas en la cabeza, diseñado por el Ing. Horazio Satta Puliga.

Todos nuestros Alfas han tenido una vitalidad propia, transmitida a las manos y a los pies a través de sus volantes, sus pedales, sus palancas de cambios. Mientras el mundo produce millones y millones de automóviles que no son más que artefactos domésticos, los Alfa Romeos de todas las épocas se han hecho para esa gente especial que se deleita en la contemplación de mecanismos bellamente construidos y carrocerías imaginativamente diseñadas. Gente que sabe como debe sentirse un auto en acción en la ruta o en la pista.

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Giulietta Sprint de 1958.

La conocí la primera vez que salí con quien sería mi marido.

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Giulietta Spider Veloce de 1960.

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Berlina 1750 de 1970. Recuerdo que todos se daban vuelta para mirarla en la Panamericana.

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1750 GTV de 1971.

Dos Alfettas, una GT 1600, de 1980 y una GTV 2.0 que aún conservamos, también de 1980.5

Alfetta  GT 1600 en Rally a San Nicolás

El primer Rally en que acompañé a mi marido fue en la GT 1600, de copiloto sin experiencia. Lo desvié del camino siguiendo unas cupecitas Ford que intervenían en otro rally. No sé cómo pero a pesar de todo clasificamos.

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Alfetta  GTV 2.0

Nuestra belleza rosso competizione de hoy.

El Museo Storico Alfa Romeo cuando lo visitamos, en 1998, se encontraba en Arese, a una decena de kilómetros al noroeste de Milán.

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Museo Alfa Romeo en Arese,  1998

Ocupaba un área de 4800 metros cuadrados en seis niveles, donde se exponían automóviles completos, sus chasis y motores así como motores de aviación y hasta un aeroplano, además de modelos a escala, trofeos, fotos y afiches publicitarios.

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Museo Alfa Romeo. Entrada

Pudimos acercarnos y hasta tocar con veneración algunos de los automóviles expuestos, empezando por el famoso 40-60 HP Aerodinámico de 1914. Fue un momento emocionante poder abrir la puerta y asomarse al interior del auto adelantado a su tiempo, que creara el carrocero Castagna para el Conte Ricotti.

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Alfa de Ricotti

Pudimos admirar los famosos Alfa Romeo RL, obra maestra de Giuseppe Merosi, la P2 de Vittorio Jano o los 8C 2300 y 6C 1750 hasta la 2900 como la que tenía Lucio Bollaert en nuestro país.

Del período de posguerra las legendarias Alfetta 159 y los “Disco Volante” junto a las obras maestras de los carroceros italianos.

A menudo la vida se comprime en la memoria tanto, que cuesta recordar todo lo que pasó en el espacio-tiempo recorrido.

La serie” Mi vida llena de autos” me ayudó a expandir esa especie de singularidad, de una manera cálida y reconciliada. He elegido para el final la marca que nos acompañó en nuestros momentos más jóvenes, aventureros y deportivos.

Nuestro último Alfa Romeo, GTV 2.0, lo mantenemos hoy, y cuando lo miro siento que esta expansión no finaliza en un Universo frío, oscuro y estático, sino en uno rojo, brillante y veloz.

1 comentario en “MI vida llena de autos. Alfa Romeo. Por Miss Daisy. (Decimosexta entrega).

  1. De niño siempre decía que no tendría coche hasta que no me pudiera comprar un Alfa, luego no cumplí, pues mi economía no me lo permitía, y cuando sí me lo permitió me tiré a los 4×4 puros, Nissan Patrol SD33, Discovery TD300, Toyota 4Runner (que aún conservo) y Dacia Duster, pero sigo admirando a los Alfa.

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