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Mi piano Steinway de 1934. Por Miss Daisy.

La historia de como llegué a mi piano Steinway.

Cuando tenía 6 años mi mamá decidió que tenía que estudiar piano. Entonces vivíamos en Formosa y comencé los estudios con una profesora vecina. Pronto podía tocar conocidas piezas musicales. Pero no tenía piano en casa para practicar. En una suerte de viaje a lo “Fitzcarraldo“, papá me trajo de Resistencia mi primer piano: uno alemán vertical marca Carol Otto, de brillante color rojizo.
Enseguida en el Colegio empezaron a enseñarme francés. Mi mamá cumplía el sueño de la época: tener una hija que tocaba el piano y sabía francés.
A los 17 años debí optar por un solo estudio en Buenos Aires. Elegí Medicina porque estaba claro que no iba a ser una nueva Martha Argerich.
Años más tarde, haciendo la especialización en Nefrología, el curso estaba poblado de mujeres y una profesora decía: “ Antes las señoritas estudiaban piano y francés, ahora estudian Medicina”. Yo pensé: “Soy un ícono de varias épocas: toco el piano, sé francés y soy médica”.
Pero fue gracias a la Medicina que pude comprar un piano de cola Steinway, que es el protagonista de esta nota.
Mi piano es un Steinway Grand Piano fabricado en New York en 1934. Tiene 88 teclas todavía de marfil. Las teclas de marfil se discontinuaron en 1955 y se suprimieron totalmente en 1989. Para fabricarlo se requieren 200 artesanos trabajando por lo menos 12 meses. Hay 12.000 piezas independientes en cada piano y el armazón pesa 170 kg. La tensión de sus cuerdas (20.581 Kg) podría levantar simultáneamente 10 Cadillacs.
El alemán Henry Steinwayfundó su fábrica en 1853 en New Yorkcon la visión de construir el mejor piano posible. Hoy sus Concert Grand Piano son los preferidos por los concertistas del mundo. El gran Horowitz lo consideraba “su amigo confiable e inseparable”.
En 135 años produjo solo 500.000 ejemplares artesanales, la producción de 2 años de Yamaha por métodos industriales. Steinway produce en sus dos plantas, New York y Hamburgo 3000 Grand y 600 pianos verticales cada año.
Como curiosidad: en 1905, Steinway fabricaba en USA los automóviles Mercedes. Un incendio terminó con esa producción, que sólo llegó a 100 ejemplares.
Finalmente puedo decir que hoy todavía disfruto tocando en mi Steinway algunas piezas que me quedaron grabadas. Pero sobre todo mi Steinway Grand Piano me recuerda que pertenezco a los buenos viejos tiempos. Cuando el respeto por las costumbres, la necesidad de satisfacer las expectativas de nuestros mayores, y el amor al arte y la belleza, te llenaban la vida.
Las manos que generan la música.
Un pequeño video del Steinway en funcionamiento, tocado por Mis Daisy.

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