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El Rastrojero IAME, al servicio de la Sodería Tosi en Formosa. 1963. Por Juan Ignacio Escobar Tosi.

Poco llegué yo a conocer a mi abuelo materno, Angel Mario Tosi (1923-1993), aunque mucho escuché de su importante sodería en Formosa. Negocio familiar, importante, que mantuvo cómodamente a mi familia materna, permitiendo en esos años mas sencillos que mi mamá y mi tía pudiesen venir a Buenos Aires a estudiar.

Seguramente de no existir esta sodería, y de no tener su gran flota, para la época, de 10 vehículos, mis padres jamas se hubiesen conocido. Y obviamente yo no hubiese existido.

Es así como, si bien los autos sport son los que mas deseamos, casi siempre son los fieles y fuertes utilitarios los que permiten que podamos concretar nuestros deseos y seguir adelante. Asi surge el Rastrojero IAME en vieux.

Para entender la importancia de esta sodería, y de su flota, que entre otros, contaba con el famoso Rastrojero, tenemos que ponernos en la Formosa capital de los años 60. Y tenemos que entender que esta sodería no era una mas, era posiblemente la mas importante de esta dura provincia, siendo líder en participación del mercado y brindando un servicio esencial para la vida en aquel duro terreno.

El Rastrojero en la Sodería Tosi. Se ve la botella de Tosi Cola. Y esa pequeña niña es mi tía Lidia Tosi.

Estamos hablando de una empresa familiar que aparte de ser productora de soda y bebidas gaseosas, era también distribuidora de vinos y cervezas.

Esta empresa manejada por mi abuelo de origen italiano y fuerte porte tenia un modelo ejemplar de primer nivel en lo que a logística refiere.

Entre sus productos mas exitosos, se encontraba la Naranjina, un interesante concepto que hoy en día es muy popular en Estados Unidos, conocida como Orangina.

Era una empresa muy fuerte con una importante cartera de clientes. Lo cual era excelente y permitía a mis abuelos maternos tener un buen pasar.

Por lo que se, su flota constaba de 2 camiones Mercedes Benz 1112, y una flota de 8 camiones ligeros formados por Ford F100, Chevrolets y el querido Rastrojero.

Hay que mencionar que el Rastrojero salía muy bien parado frente a sus equivalentes internacionales, y en algunos aspectos su marcial concepción, realmente espartana, lo hacia un excelente vehículo para la distribución.

El diseño de Raul Gomez era producido por IAME  (Industrias Aeronáuticas y Mecánicas del Estado) en la República Argentina entre 1952 y 1979.

Debe su nombre a su propósito de marchar sobre el rastrojo del campo (residuo de cosecha). De 1952 a 1954 se utilizaron motores a gasolina de la Willys Overland provenientes de tractores, y desde 1954 con la producción masiva, se empleó el Borgward diésel de cuatro cilindros, de inyección indirecta, con calentamiento de bujías.

Datos Tecnicos

Largo: 4650mm

Ancho: 1690mm

Alto: 1660

Distancia entre ejes: 2680mm

Peso: 1270kg

Peso Bruto admisible: 1920kg

4 velocidades

42CV con motor diesel.

Pero a fines de 1963, sucedería algo que le complicaría la vida a mi abuelo. Llegaba a Formosa, Coca Cola. Un gigante internacional.

Aquí mi abuelo, con una visión muy valiente, aunque tal vez un poco temeraria, decidió caer en el ¨Rugido de Ratón¨ y lanzo su propia cola para hacerle frente al gigante invasor. Y así nace la querida Tosi Cola.

Lamentablemente hay un principio de la guerra que se aplica a todos los campos, y es que para hacer la guerra se necesitan tres cosas… Dinero, dinero, y dinero. Y obviamente la gran empresa familiar no era una amenaza para Coca Cola que simplemente podía utilizar mas medios con el fin de imponer su fuerte marca.

Fué dura la batalla, y mi abuelo recurrió a todos los medios que tenia para mantener su Tosi Cola. Aunque finalmente en 1966 tomó la concesión de Pepsi Cola para toda la provincia, y paso de ser Tosi Cola a ser Pepsi Cola. ¿Habrá pensado tal vez, el enemigo de mi enemigo es mi amigo?

Lamentablemente yo era muy chico cuando el vivia, y no pude escuchar de sus propios labios estas historias y seguramente me pierdo muchos detalles. Aunque hay una historia realmente conmovedora que mi madre me contó.

Mi mamá, ( Dra. María Angélica Tosi), me contó una emocionante anécdota de la que fue protagonista el rastrojero.

Resulta que mi mamá siempre disfruto de la música y siempre quiso tocar el piano. Desde muy chica aprendió a tocar y hoy en día toca muy bien.

Un día como cualquier otro, ella salia a recibir a su papá, que llegaba de la ciudad luego de un duro día de trabajo, y en el costado del Rastrojero, había algo atado.

Enorme fue la emoción, cuando llego ese fuerte y fiel caballo de acero, conducido por su papá, teniendo en uno de los lados, un piano. ¡Si un piano!

Este piano fué el primero de mi mamá, quien muchos años después con una voz, que se rendía un poco por la emoción, me contaba lo que mas recuerda del Rastrojero.

Mi madre es una médica muy profesional con muchos años de experiencia, y esta experiencia en una especialidad dura, la hizo fuerte, y esa fuerza muchas veces quita la expresión de las emociones, y creo que una de las veces que mas emocionada la escuché, fue cuando me contó sobre su primer piano, su papá y el Rastrojero.

Por todo esto, con mi papá decidimos hacerle un regalo especial, y con una maqueta 1/43 de producción artesanal, le hicimos el Rastrojero de su papá.

Ahora tiene al menos a escala algo para nunca olvidar a su padre y a ese transporte tan especial.

El mismo tiene la decoración que utilizaba para hacer publicidad en vía publica, una botella gigante de Tosi Cola.

La Sodería Tosi para mi fué un éxito, el fin de un emprendimiento para un padre de familia es poder cumplir los objetivos que uno tiene y darle lo mejor a sus hijos. Y tanto mi mamá, como mi querida y simpática tía Lidia, pudieron, gracias a los esfuerzos de mi abuelo, estudiar, ser excelentes profesionales y excelentes madres.

El Rastrojero es una muestra mas de como una simple máquina, puede marcar nuestras vidas para siempre, llenarnos de emociones y recuerdos. Por eso creo que son una excelente forma de recordar aquellos buenos viejos tiempos.

Por Juan Ignacio Escobar

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